Número de Expediente 3215/04

Origen Tipo Extracto
3215/04 Senado De La Nación Proyecto De Declaracion REUTEMANN Y LATORRE : PROYECTO DE DECLARACION RINDIENDO HOMENAJE AL COLEGIO LA SALLE JOBSON DE LA CIUDAD DE SANTA FE .
Listado de Autores
Reutemann , Carlos Alberto
Latorre , Roxana Itatí

Fechas en Dir. Mesa de Entradas

MESA DE ENTRADAS DADO CUENTA Nº DE D.A.E.
30-09-2004 06-10-2004 194/2004 Tipo: NORMAL

Fecha de Ingreso a Dir. Gral. de Comisiones

DIR. GRAL. de COMISIONES INGRESO DEL DICTAMEN A LA MESA DE ENTRADAS
01-10-2004 25-11-2004

Giros del Expediente a Comisiones

COMISIÓN FECHA DE INGRESO FECHA DE EGRESO
EDUCACIÓN, CULTURA, CIENCIA Y TECNOLOGIA
ORDEN DE GIRO: 1
04-10-2004 25-11-2004

ENVIADO AL ARCHIVO : 24-02-2005

Resoluciones

SENADO
FECHA DE SANCION: 16-12-2004
SANCION: APROBO
COMENTARIO:
NOTA:

Órdenes del Día

NÚMERO DE FECHA ESTADO ANEXO
1735/04 25-11-2004 APROBADA Sin Anexo
En proceso de carga
Senado de la Nación
Secretaría Parlamentaria
Dirección Publicaciones

(S-3215/04)

PROYECTO DE DECLARACIÓN

El Senado de la Nación

DECLARA:

Su homenaje y reconocimiento al celebrarse, durante el presente año, el
Cº aniversario de la fundación del colegio La Salle Jobson de la ciudad
de Santa Fe, provincia de Santa Fe.

Carlos A. Reutemann.- Roxana I. Latorre.-

FUNDAMENTOS

Señor Presidente:

Juan Bautista de La Salle, impresionado por la situación de abandono en
que vivían los hijos de los obreros y de los pobres de la Francia de su
época (1680) designó a los miembros de su comunidad religiosa donde la
fraternidad sería la característica de su vida comunitaria. Los
Hermanos querían ser, al mismo tiempo, hermanos entre sí, hermanos de
los adultos a quienes trataban y hermanos mayores de los jóvenes que se
les confiaban.

De La Salle revolucionó el sistema de enseñanza de su época y logró
democratizar la educación en una época en que asistían a la escuela
sólo niños privilegiados e hizo posible que los demás niños, cuyos
padres eran pobres, pudieran también recibir educación en las Escuelas
de los Hermanos.

También escribió numerosas obras, entre las que se encuentran: La Regla
de los Hermanos, el Método de Oración Mental, el Libro de las
Meditaciones, la Guía de las Escuelas y diversos tratados de religión y
urbanidad.

En muy pocos años la obra educativa del señor de La Salle se extendió
por toda Francia. Hoy ha sobrepasado esas fronteras y es ya una
modalidad universal.

La finalidad del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas
es la de procurar educación cristiana, humana y científica a los niños
y jóvenes, especialmente a los más pobres.

San Juan Bautista de La Salle se percató de lo importante que era poder
contar con educadores competentes; y en ello empeñó toda su vida. Se
convirtió así en el Padre de la Formación de Maestros y en el Fundador
de una Congregación dedicada exclusivamente a la educación: los
Hermanos de las Escuelas Cristianas; conocidos también como Hermanos de
La Salle. De La Salle no fue un teórico soñador de programas, sino un
organizador práctico y, a la vez, profundamente preparado.

Los miembros de la sociedad fundada por San Juan Bautista de La Salle
son religiosos laicos de vida consagrada. Se dedican a la enseñanza y a
la formación integral de los jóvenes. No excluyen a nadie de sus
centros educativos pero trabajan preferentemente con los hijos de los
pobres.

En la actualidad, el Instituto de los Hermanos de las Escuelas
Cristianas ejerce presencia educativa en más de ochenta países del
mundo, en los que más de ocho mil Hermanos, secundados por un selecto
grupo de profesores seglares, trabajan por la educación integral de
centenares de miles de jóvenes.

En el año Internacional de la Alfabetización, 1990, la UNESCO otorgó al
Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas el "Premio NOMA de
alfabetización 1990", por su excelente trabajo en ese campo de la
educación, alrededor del mundo, tanto con los niños como con los
adultos.

En nuestro país, en la provincia de Santa Fe, la ciudad de Garay fue
escogida como mansión predilecta de los hijos de La Salle.

Una circunstancia fortuita e inspirada por Nuestra Señora de Guadalupe,
dio margen para que los Hermanos fueran a radicarse en aquella ciudad,
digna por tantos títulos al cariño y veneración, no sólo de los
argentinos sino de cuantos vinieran a habitar nuestro suelo.

En la primera mitad del año 1904 viajaban, de Buenos Aires a Villa del
Rosario (Córdoba), los Hermanos Jumaelien y Jadere, con el objeto de
visitar esta última casa, cuando se les ocurrió, en el curso del
trayecto, pasar por Santa Fe, con motivo de la solemnidad de la Virgen
de Guadalupe.

Una vez que hubieron venerado la sagrada imagen en su santuario, antes
de proseguir su ruta, fueron a saludar y presentar sus respetos al Dr.
Agustín Boneo, primer Obispo de Santa Fe, quien los acogió con
amabilidad pues, había tenido ocasión de conocer y admirar la obra de
los Hermanos en el Colegio de La Salle de la Capital Federal.

La Sra. Flavia Sañudo de Jobson, había donado al Obispo de Santa Fe dos
manzanas de terreno, situadas a orilla de la Laguna Setúbal con el fin
de que se levantara un orfanato a favor de los niños pobres añadiendo,
para los primeros gastos, la suma de $ 28.000, cantidad que resultaba
del todo insuficiente para la obra que se pedía.

El Obispo invirtió ese dinero, con la aprobación de la donante, en la
construcción de un colegio de Artes y Oficios, destinado para niños
pobres, según voluntad de la Srta. Gerarda Candioti, que había donado
el terreno en que hoy está el Colegio y al que se denominó "Jobson",
nombre que ha conservado hasta hoy.

La dirección de la nueva escuela fue entregada a sacerdotes seglares,
siendo su primer director el Presbítero Antonio Del Castillo. En cuanto
a los talleres, fueron dirigidos por profesionales civiles y capataces
del oficio respectivo. Más, a pesar de que el gobernador favoreció al
nuevo colegio, otorgando cuarenta becas de veinticinco pesos cada una,
los recursos económicos escasearon de tal suerte que, a los quince
meses de iniciada la obra, el Obispo se vio obligado a suspenderla.

En presencia de los Hermanos Jumaelien y Jadére y su conocimiento de la
capacidad y tino para dirigir a la niñez, Mons. Boneo les ofreció
tomar, a su cargo, la dirección del Colegio Jobson, comprometiéndose a
dejar el edificio a su disposición para que impartieran la enseñanza
según sus reglas. La propuesta fue aceptada.

Sobre estas bases se establecieron los hijos de San Juan Bautista de La
Salle en el Colegio Jobson de Santa Fe, para encaminar a muchos niños
y jóvenes por la senda de la virtud, poniendo una vez más de relieve la
importancia de la obra que ejerce en el mundo el Instituto de los
Hermanos de las Escuelas Cristianas.

De acuerdo con lo estipulado, el Rvdo. Hno. Jumaelien, envió a Santa
Fe, en fecha 13 de Septiembre de 1904 a los Hermanos Jadére, Libier y
Ambrosio como primer contingente de la nueva Comunidad que debía actuar
en el Colegio Jobson. Finalmente, el personal quedó completado el 8 de
Noviembre de ese mismo año con el arribo del primer Director, Hno.
Jenofonte, y cinco Hermanos más.

No escapó a la mirada del Director lo inadecuado del local, la
deficiencia del mobiliario y otras notables dificultades que se
presentaban para emprender con éxito la obra educadora, siendo una de
éstas la excentricidad en que se hallaba ubicado el colegio y, por lo
tanto, la incomodidad que tendrían los niños para concurrir a él, dado
que ni había medios de comunicación.

Con una perseverancia y un manejo admirable de las cosas, lo dispuso y
ordenó todo, de tal manera que muy en breve dejó el edificio en
condiciones de prestar los mejores servicios, y otro tanto hizo con el
mobiliario de que pudo disponer. De inmediato planeó los programas de
estudios para los seis grados del primario y para un curso comercial
anexo, de tal forma que todo quedó listo para iniciar las clases en los
comienzos de Marzo de 1905. Antes de esta fecha había llegado otro
contingente de Hermanos que elevó el número de la Comunidad a dieciocho
miembros lo que facilitó, en gran manera, el poder atender ampliamente
todas las clases y otros servicios.

Con todo, en ese primer ejercicio escolar el número de alumnos fue
escaso, debido a dos causas principales: primero al fracaso de la
anterior administración que había motivado el cierre del Colegio, y
segundo a lo apartado que se encontraba éste del centro de la población
agravado, como se ha dicho, por los escasos medios de comunicación de
que disponía la ciudad en aquél entonces.

En ese mismo año de 1905, los Hermanos trabajaron, a pesar de la
escasez de alumnos y de recursos, con un celo verdaderamente admirable,
de tal manera que el colegio dejó sentado un sólido prestigio, no sólo
por el valor pedagógico de la enseñanza, sino por el cambio radical que
se había operado en los niños bajo esa disciplina sabia y prudente que
es característica de los hijos de San Juan Bautista de La Salle.

Para los Hermanos de La Salle, la misión es la esencia de su ser, la
razón por la que existen, lo que da sentido a su actuar. Así, la
organización está al servicio de la acción.

Sobre la misión, base y fundamento, condensada en el lema "Por una
educación sin exclusión", los padres continúan construyendo los cuatro
pilares, sostén de su red solidaria, en que trabajar de manera
concertada y organizada les permite integrarse y ayudarse a ver la
realidad, investigar sus causas y buscar posibles soluciones, compartir
experiencias, intercambiar opiniones para actuar de manera cada vez más
efectiva para llevar equidad educativa a los más desfavorecidos,
sumando esfuerzos cooperativamente.

El Colegio La Salle Jobson es testigo de la historia cultural y
educativa de la ciudad de Santa Fe. Sirva, por tanto, nuestro profundo
reconocimiento.

Señor Presidente: por las consideraciones vertidas, de mis pares
solicito la aprobación del presente proyecto de Declaración.

Carlos A. Reutemann.- Roxana I. Latorre.-