La actividad principal del Senado es tratar proyectos y elaborar leyes a partir de ellos. Un proyecto es una idea. En este caso, una idea acerca de cómo resolver o mejorar una situación. Para esto, el Congreso trabaja sobre estos proyectos, discute las ideas y sus fundamentos, los transforma en leyes.
Depende. Ya vimos lo que sucede en las sesiones ordinarias. En las sesiones extraordinarias solamente el Poder Ejecutivo puede hacerlo. Cuando hay alguna situación que es muy urgente, el Poder Ejecutivo no espera a marzo. Ya en diciembre puede llamar al Congreso y pedirle que se reúna para tratar proyectos de Ley.
Los proyectos de ley pueden nacer en el Senado o en la Cámara de Diputados. También el Poder Ejecutivo puede enviar leyes al Congreso, y hasta un ciudadano común - como vos o yo - puede hacerlo. En el Congreso se estudian, se analizan y se discuten mucho. Sólo hay un límite: ninguna ley puede contradecir a la Ley de Leyes, la Constitución Nacional.
Siempre que tuvimos gobiernos democráticos, el Congreso funcionó. Pero cada vez que había un golpe de Estado, lo primero que hacía el gobierno de facto era cerrarlo, ya que el Congreso es una de las instituciones más importantes de la democracia. Fijate, democracia significa "el poder del pueblo". El Congreso es justamente el lugar en el que los representantes del pueblo y de las provincias elaboran las leyes y deciden la mejor manera en que el país se va a organizar y va a funcionar.
El Poder Ejecutivo decide. Si elige al Senado, éste se convierte en la "cámara de origen o iniciadora". Entonces, la Cámara de Diputados es la "cámara revisora". Lo mismo ocurre cuando un senador o un bloque de senadores presenta un proyecto. En ese caso, el Senado es la cámara de origen. Si la cámara de origen aprueba el proyecto, lo envía a la cámara revisora. Si ésta también lo aprueba, lo devuelve al Poder Ejecutivo y se promulga la Ley.
Es por mayoría simple: La mitad más uno de los votos, pero no es tan sencillo. En cada Cámara se discuten muchas ideas y hay muchos desacuerdos antes de lograr la aprobación de una ley. Puede ocurrir que la cámara revisora modifique el proyecto. En ese caso vuelve a la de origen, que puede aprobar las modificaciones o insistir en lo anterior. Acá es importante considerar cómo se aprobaron en cada caso las modificaciones. Fijate: Si la cámara revisora modifica un proyecto con las 2/3 partes de los votos, la de origen también necesita las 2/3 partes de los votos para volver a modificarlo.
Sí, y algo más: Cuando ambas cámaras aprueban un proyecto, todavía puede ocurrir que el Poder Ejecutivo no esté de acuerdo, y decida vetarlo. Entonces, las cámaras pueden aceptar el veto o insistir ante el Poder Ejecutivo. Se vuelven a reunir y vuelven a votar el proyecto rechazado. Si reúnen los 2/3, el proyecto es Ley aunque el Poder Ejecutivo no acuerde...
El Senado se divide en equipos, que se llaman comisiones parlamentarias. Cada comisión se ocupa de un área específica, y está formada por senadores de los diferentes partidos políticos.
La mayoría de los proyectos que llegan al Senado se tratan en las comisiones antes de ser considerados en el recinto. Pero en algunas ocasiones, el Senado decide, mediante votación, que un proyecto sea tratado sin que pase previamente por las comisiones. Ese es el caso de tratamiento "sobre tablas". En las comisiones, cada proyecto se discute mucho, y se elaboran decisiones que se llaman "dictámenes". A veces se ponen de acuerdo, y hay un dictamen por unanimidad, que pasa al recinto. Otras veces se envían dos dictámenes: Uno por la mayoría y otro por la minoría. En el recinto, los senadores tratan los dictámenes de las comisiones, los discuten y luego los votan.
A partir de la Reforma de la Constitución de 1994, las "sesiones ordinarias" del Congreso se extiende desde el 1° de marzo hasta el 30 de Noviembre. Pero el Poder Ejecutivo puede convocar a "sesiones extraordinarias" en cualquier otro momento.







